sábado, 14 de abril de 2012

Sequedad nasal

Una causa cada vez más frecuente de consulta al especialista ORL es la rinitis crónica seca, cuyo principal síntoma es la sensación persistente de sequedad nasal. Los pacientes acuden buscando consejo ante molestias de meses o años de evolución derivadas de esta sensación de sequedad, tales como hemorragias nasales (denominadas epistaxis), dificultad para respirar por la nariz, mal olor nasal (debido al acúmulo de secreciones nasales secas)…
Las causas son muy variadas,siendo con probabilidad la más habitual el uso crónico de sprays nasales. De éstos, los más populares son los descongestionantes nasales con potentes vasoconstrictores, del tipo oximetazolina (ampliamente usados para tratar catarros comunes), aunque también los corticoides nasales, a los que ya nos hemos referido en otro artículo, producen sequedad nasal. Otro motivo de sequedad nasal, en aumento debido al incremento de la patología responsable, es la producida por el uso de mascarilla (CPAP: Continuous Positive Airway Pressure) en pacientes con problema de roncopatía. A pesar de que estas mascarillas hoy en día están muy perfeccionadas y disponen de un sistema de humidificación del aire, aún son numerosos los pacientes que sufren las consecuencias de la sequedad nasal debida a estos dispositivos. También la contaminación (principalmente en grandes ciudades de climas secos), así como agentes del entorno laboral (productos químicos usados en la industria, serrín de carpinterías, barnices, humo de cocinas…)están aumentando su incidencia. Otro motivo cuya incidencia va en aumento es haber padecido una cirugía nasal previa, sobre todo desde que se popularizó el uso de terminales de radiofrecuencia, empleados principalmente para realizar cirugía menor de los cornetes nasales.
Otro motivo de sequedad nasal crónica, muy importante tanto por su frecuencia como por su repercusión en la salud general del paciente, es el consumo de drogas inhaladas, siendo la más popular la cocaína. Esta droga es especialmente peligrosa por varios motivos. El más importante, que comentaremos superficialmente, pues no es el obetivo de este artículo, es su repercusión tanto a corto como a largo plazo sobre la salud general del paciente, llegando a producir infartos (tanto cardiacos como cerebrales), trombosis, paranoias, alucinaciones, depresión, ansiedad, agresividad, impotencia, alteraciones menstruales, infertilidad… A nivel nasal, el primer síntoma que produce es una leve y pasajera sensación de sequedad nasal, por lo que el paciente tarda en acudir al especialista ORL una media de 7-10 años desde el inicio del consumo de cocaína. Con el paso de los años, se producen otros efectos más serios, como hemorragias nasales y perforación del tabique nasal.
Es de sentido común que, salvo la perforación del tabique nasal (que tiene muy mala solución, pues la cirugía no suele solucionar el problema en prácticamente ninguno de los pacientes), la forma de curar (aunque no al 100%, sí en gran medida) esta rinitis crónica seca es dejar de exponerse al agente causal y corregir otros factores asociados (déficits de vitaminas, problemas en el sistema inmunitario…).
Conviene señalar un aspecto preocupante. Como ya he comentado, los pacientes cocainómanos que acuden al otorrino lo suelen hacer al cabo de 7 ó 10 años de haber iniciado el consumo de dicha droga. Sin embargo, es curioso que la gran mayoría de ellos no dan importancia a su adicción, es más, lo consideran algo que “tienen controlado”, que “lo dejan cuando quieren”, “únicamente consumo los fines de semana”, etc, cuando la preocupante realidad es que se trata de una adicción a una droga peligrosa, con efectos muy perjudiciales e irreversibles sobre su salud. En realidad no lo tienen controlado, pues son muy pocos (y los que lo consiguen, al cabo de un tiempo vuelven a retomar el consumo) los que logran evitar consumir cocaína de forma regular.
Para finalizar, como ya he comentado, el tratamiento de la rinitis crónica seca se ha de fundamentar en evitar los agentes responsables y en tratar las causas asociadas (déficits de vitaminas, enfermedades generales, procesos alérgicos), además de aplicar medidas locales para tratar de hidratar la mucosa nasal (lavados con agua salina, vahos con productos mentolados, cremas hidratantes…).

No hay comentarios:

Publicar un comentario